Los daños que causa un abandono amoroso

Quien es dejado por su pareja suele quedar devastado por la pérdida y sufre un derrumbe interno de su amor propio.

Norberto Abdala, psiquiatra.

Pregunta

Mi hija de 32 años fue dejada por su novio, de golpe, después de 10 años de estar juntos. Desde que esto pasó, hace 3 años, está mal, aumentó 12 kilos, fuma dos paquetes por día cuando antes no lo hacía y se hizo varios tatuajes. ¿Qué se puede hacer para ayudarla? S.M.T., Berazategui

El ser humano, desde que nace, necesita de vínculos de pertenencia. El primero, por lo general, es con su madre, luego con su padre, después con los otros miembros de la familia y en el futuro con amigos o con una pareja.

Esas relaciones con los otros resultan vitales en la vida de una persona, sea por el bienestar que se logra al hacer cosas de manera conjunta, sea por el dolor que genera cuando una relación se pierde o uno queda solo.

En ese marco, las relaciones de pareja son de las más potentes e intensas que se establecen entre personas y la de mayor significación más allá de la familia de origen. Eso explica lo dolorosa que puede resultar la ruptura de una de ellas.

Y aunque el dolor sea compartido por ambos miembros, suele ser mayor en quien es abandonado que en quien abandona.

Lamentablemente, las rupturas amorosas son hechos muy comunes en la vida y pocas personas no han tenido alguna vez esa experiencia.

Quien es dejado suele quedar psíquicamente devastado por la pérdida, no sólo porque desaparece la persona en la que depositaba su amor (“objeto de amor”, en términos psicoanalíticos) sino porque también se pierde aquello que daba seguridad, fortaleza y protección (“objeto de apego”, en la misma teoría).

En consecuencia, el individuo sufre un derrumbe interno de su amor propio y de los puntos de apoyo que le daban coherencia y continuidad a su experiencia de vida ya que en un adulto la pareja y/o los hijos son los soportes más sólidos de la misma.

Ante una ruptura amorosa suele haber una primera reacción de shock con una mezcla de fracaso, la vivencia de haber perdido algo muy valioso, pensamientos obsesivos del ¿por qué?, soledad, tristeza, ansiedad, insomnio, rabia y desesperanza.

Pasado un tiempo se inicia en algunas personas un proceso de duelo que puede durar semanas o meses.

Paulatinamente y con apoyo adecuado se adaptará a su situación y reorientará su vida.

En otras personas, en cambio, esa pérdida no logra ser aceptada como tal ni puede ser integrada psíquicamente, no se la puede “digerir” y provoca depresión.

Lo que suele generar esta imposibilidad de aceptar la pérdida es que el abandono actual reabre antiguas vivencias tempranas de otros abandonos que impiden elaborar las nuevas vivencias de este tipo en la vida presente.

Al mismo tiempo ocurren cosas en el organismo.

Se pueden señalar como las más frecuentes e importantes un menor funcionamiento del sistema inmunológico (que genera una baja en las defensas y propensión a pescarse estados gripales, infecciones, activación de alergias, trastornos en la piel, empeoramiento de inflamaciones articulares o musculares, entre otras), trastornos digestivos (del tipo gastritis o colon irritable), cardiovasculares (aumento de la presión arterial, taquicardia, palpitaciones); dolores (de cabeza o del cuerpo); alteraciones hormonales (cambios menstruales, inducción de hipo o hipertiroidismo, aumento del cortisol); toma de malas decisiones (descontrol con la comida, alcohol o cigarrillos, hacerse tatuajes, buscar vínculos por despecho).

Ante una ruptura amorosa conviene siempre buscar ayuda terapéutica.

Fuente : Los daños que causa un abandono amoroso https://t.co/kmEhV6kVXJ @clarincom #clarincom

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