Practicar fútbol americano conlleva el riesgo de padecer una enfermedad neurodegenerativa


Los jugadores de fútbol americano pueden sufrir contusiones cerebrales por los golpes en la cabeza. EFE

EL MUNDO

La autopsia del cerebro realizada a 111 ex jugadores profesionales de fútbol americano ha demostrado que la práctica de fútbol americano conlleva el riesgo de padecer una enfermedad cerebral: 110 de ellos sufrían una enfermedad neurodegenerativa por los reiterados golpes recibidos en la cabeza.

Así lo demuestra un estudio publicado este martes en la revista científica Journal of the American Medical Association (Jama) por científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, que llevaban años trabajando en este asunto.

En concreto, la enfermedad neurodegenerativa ligada a este deporte es conocida como Encefalopatía Traumática Crónica (ETC) y provoca pérdida de memoria, vértigo, depresión y demencia, además de conmociones cerebrales.

El estudio está basado en una investigación en la que se ha analizado un total de 202 cerebros de atletas que habían jugado al fútbol, de los cuales 177 (el 87%) padecían ETC. Se ha examinado a 111 miembros de la Liga Nacional de Fútbol de EEUU (NFL, por sus siglas en inglés), así como a jugadores de fútbol en el instituto (21% de los casos sufrían la enfermedad), la universidad (91%), la liga canadiense y semiprofesionales. Todos tenían 66 años y habían jugado una media de 15.

“Los datos sugieren que hay un vínculo muy posible entre practicar fútbol americano y el riesgo de desarrollar la enfermedad”, explica Jesse Mez, profesor de neurología y autor principal del estudio. Además, han aclarado que la severidad de esta patología depende varios factores: de la edad a la que se comience a practicar este deporte, el número de años que dedicaron, su posición en el campo y el número de golpes que reciban en la cabeza.

Asimismo, los investigadores señalan que, dado que son los familiares de los jugadores los que donan los cerebros para que sean examinados (sólo se puede detectar la enfermedad mediante la autopsia), son más propicias a colaborar las familias de aquellos jugadores que han presentado síntomas de ETC.


Antecedentes

Primeros descubrimientos: hace 15 años

Un neurólogo forense nigeriano, Bennet Omalu, fue el primero en descubrir en 2002 la Encelopatía Traumática Crónica (ETC) en el cerebro de un ex jugador de la NFL, Mike Webster. Publicó su estudio en 2005 pero la comunidad del fútbol le desacreditó.

Suicidios de estrellas del fútbol

Dave Duerson, jugador de los Chicago Bears, se suicidó en 2011. Antes de morir, pidió que su cerebro fuera estudiado. Padecía ETC. También los jugadores de la NFL Junior Beau y Ray Easterling, que se suicidaron ambos en 2012, sufrían ETC, como se demostró posteriormente.
Jugadores retirados

Sidney Rice, campeón con los Seahawks de Seattle, anunció su retiro en 2014, cuando tenía 27 años, por miedo sobre su estado de salud después de recibir tantos golpes en la cabeza. Chris Borland, de 24 años, era jugador de uno de los equipos más populares de la liga cuando se retiró también en 2015 por los mismos motivos.

Confirmación de la NFL

La Liga Nacional de Fútbol de EEUU admitió en 2016 que jugar al fútbol americano representa un riesgo para la salud, debido a las conmociones y contusiones provocadas por los golpes en la cabeza. Así lo expresó Jeff Miller, vicepresidente de la liga profesional de Estados Unidos para la salud y seguridad, el pasado año.

Apoyo a la investigación

La NFL donó en el año 2016 alrededor de 100 milliones de dólares para estudios neurológicos, además de ofrecer su colaboración y apoyo a las labores de investigación.


Fuente : El fútbol americano puede encerrar riesgos para la salud a largo plazo. https://t.co/fTYJvFXQaa @elmundoes #elmundoes

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