LOS CONGELADOS CASEROS CADUCAN A LOS SEIS MESES


Lo ideal es envasar por raciones, para que alcancen la temperatura mínima lo antes posible. EL MUNDO

ISABEL VILCHES
@isabelvilches

Cocido para 15 y sólo se comen seis raciones. El resto, al congelador y para otro día. O sobra media merluza de ayer y no se va a tirar. Este electrodoméstico, si es bueno, se puede utilizar como sistema de supervivencia. Pero se debe tener en cuenta que, aunque por poder, se pueden congelar todos los alimentos, no todos recobran sus propiedades óptimas tras soportar la helada.

El frío inhibe la actividad de los patógenos y frena la velocidad de alteración de los alimentos frescos o de las sobras. Antes de optar por este método de conservación, hay que ser conscientes de la potencia del aparato casero, porque debe “ser rápido y uniforme”, según explica Miguel Ángel López, profesor del área de Ciencia y Tecnología de la Facultad de Ciencias Gastronómicas del Basque Culinary Centre de San Sebastián. Cada estrella baja la temperatura seis grados. Es decir, cada símbolo que tenga (lo normal son tres o cuatro) significa que el electrodoméstico llega a -18 grados en el caso de tener tres estrellas o a -24 si tiene cuatro. Máximas que se consiguen si no está a rebosar. Si se tiene un buen aparato, como recomienda el experto, se puede utilizar la congelación como sistema de almacenamiento. En ese caso, “se tienen que aprovechar las ofertas” y comprar para congelar.

Lista de productos

Según el especialista, responsable también de Seguridad Alimentaria del centro, se recuperan muy bien de las bajas temperaturas los panes, la bollería, las carnes y los pescados, las sopas y los purés, así como todos los guisos, a no ser que sean muy grasientos. “No compensa congelar alimentos que, después, se van a consumir en crudo, como la lechuga, el tomate, la cebolla para ensalada… Tampoco quedan bien los arroces, porque se rompe el grano; ni la pasta que cambia su textura o la patata, que se pone dura», explica el profesor. Ni las frituras, “porque nunca volverían a estar crujientes”.

Los embutidos, mejor consumirlos en el momento. “El fuet, el chorizo o un jamón ibérico nunca volverían a tener su buen sabor, porque la grasa, una vez descongelada, se enrancia”, aclara.

Para evitar que los vegetales se sequen con el frío, el experto sugiere cortarlos y escaldarlos antes de meterlos en frío.

Es obligatorio congelar el pescado fresco en casa. El anisakis -parásito presente en muchas variedades salvajes del Mediterráneo y del Atlántico Norte- muere al freír, asar o congelar el pez, pero sobrevive si se prepara a la plancha, además de las elaboraciones en crudo (sushi, ceviche, boquerones en vinagre…). Para evitar el contagio “no hay más remedio que congelar, porque la mayoría de las elaboraciones no alcanzan los 62 grados a los que moriría el gusano. Si se le da un tratamiento menos calórico, vuelta y vuelta, por ejemplo, el pescado sólo llega a los 42 o 43 grados, por lo que el parásito sobrevive. Habrá que someter el pescado mínimo a -20 grados durante 24 horas o a -18 dos días”, recomienda.

Fecha de caducidad

Lo ideal es que los alimentos alcancen la temperatura mínima lo antes posible, por lo que lo más recomendable es envasar los productos en paquetes pequeños: por raciones o por filetes.

Además, nunca se debe meter en el electrodoméstico nada caliente. Para conseguir una buena temperatura rápida, el especialista propone realizar un baño maría invertido. “Se introduce el producto, bien empaquetado, en un bol con agua, hielo y sal. O, para que el proceso sea inmediato prácticamente, se utiliza alcohol de quemar (unos 250 ml.), hielo y sal. En sólo dos minutos, se consigue una temperatura muy baja. Se puede hacer la prueba con cervezas”, revela.

En cuanto a los envases lo mejor por comodidad es emplear bolsitas especiales para esta tarea, como las de zip. Se pueden utilizar el papel de aluminio o film, que siempre deberá estar en contacto con el alimento.

Los productos congelados también tienen fecha de caducidad. Según el chef Erwan Poudoulec, Director Técnico de Le Cordon Bleu Madrid, hay que consumirlos “antes de seis meses, porque en casa no hay material profesional”.

Para llevar ese control, es necesario apuntar la fecha en cada paquete. Una vez descongelado, habrá que consumirlo en las próximas horas, “para evitar que se reproduzcan las bacterias del producto ya en temperatura ambiente”, alerta.

A la hora de descongelar, aconseja hacerlo con planificación, atemperando el producto en el frigorífico. Sin prisas. Sólo se podría acelerar el proceso con el microondas si se fuese a cocinar después.

Fuente: Los congelados caseros caducan a los seis meses https://t.co/jW3OxVxBZb @ElMundoZen #ElMundoZen

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